Además del THC y el CBD, el cannabis contiene más de 600 compuestos y sustancias orgánicas. Entre ellos, los terpenos ocupan un lugar especial, puesto que son los responsables del sabor y el aroma del cannabis. Cada variedad de marihuana cuenta con su conjunto exclusivo de terpenos, que crean un perfil de sabor distintivo y, en sinergia con el THC y el CBD, producen un efecto único.
A continuación, exploraremos qué son los terpenos y cómo funcionan.
Los terpenos son compuestos volátiles hechos de carbono e hidrógeno que producen las plantas y forman su aroma y sabor. Los aromas de frutas, flores, pino, miel y cannabis provienen de la evaporación de moléculas de terpenos sintetizadas por las hojas y flores de las plantas.
Cuando los terpenos naturales se oxidan, se convierten en terpenoides, que contribuyen a los sabores y aromas matizados en el perfil de una planta. Los terpenos se oxidan cuando se exponen al oxígeno (incluido el oxígeno en el aire) o mediante la interacción con otros compuestos orgánicos.
Resulta muy curioso que a pesar de la gran variedad de sabores y aromas que proporcionan los terpenos, solamente dos elementos, el carbono (C) y el hidrógeno (H), son responsables de todos ellos, combinados en proporciones muy concretas.
(C5H8)n — fórmula química del terpeno
El aroma depende del valor de n y del tipo de enlaces entre los elementos.
Los terpenos se convierten en terpenoides cuando se añaden átomos de oxígeno:
(C5H8)n (OH)n — fórmula química de los terpenoides
Las plantas producen terpenos para repeler las plagas y atraer a los polinizadores. El ser humano les ha encontrado aplicaciones en terapias medicinales y alternativas, usos culinarios, cosméticos y otras industrias químicas.

En primer lugar, los terpenos forman la base de la aromaterapia, pues los aceites esenciales contienen una alta concentración de estos compuestos. Influyen en el sistema nervioso y el estado de ánimo: pueden aportar energía, calmar, aliviar la depresión y ayudar a concentrarse.
En segundo lugar, todos los monoterpenos (con la fórmula C10H16) cuentan con propiedades antisépticas, lo que los hace muy valiosos en la industria farmacéutica.
En tercer lugar, algunos terpenos, como el pineno y el terpineol, tienen efectos expectorantes y broncodilatadores, que pueden ayudar en afecciones respiratorias como resfriados y bronquitis.
También hay terpenos con propiedades antifúngicas, como el aldehído terpénico en el aceite de árbol de té, que combate los hongos y las bacterias.
Además, algunos terpenos actúan a modo de antioxidantes, previniendo el daño celular, mientras que otros pueden estimular el sistema inmunológico, mejorando los mecanismos de defensa del cuerpo.
El perfil terpénico del cannabis es el tercer factor más importante que determina su calidad. Ya se han identificado más de 150 terpenos en el cannabis, ¡casi tantos como en el café y el vino! Los más habituales son:
La mayoría de las personas tienden a favorecer un perfil de terpenos específico en el cannabis. Estos son algunos ejemplos de perfiles de aroma comunes y cepas populares para cada uno.
Los terpenos del cannabis trabajan en sinergia con el THC y el CBD, amplificando y complementando los efectos de estos cannabinoides primarios. Sin embargo, la influencia de los terpenos puede variar incluso dentro de la misma cepa. En primer lugar, los terpenos son delicados y pueden degradarse con el almacenamiento inadecuado de la marihuana. En segundo lugar, los distintos terpenos se evaporan a diferentes temperaturas, lo que significa que su concentración y perfil pueden depender significativamente de cómo se consuma el cannabis.

La legalización del cannabis medicinal ha estimulado la industria del cultivo de cannabis en España. Según un informe de la revista The Objective, el gobierno español ya ha otorgado 224 licencias para el cultivo de marihuana desde 2018.

España ha regulado formalmente el uso del cannabis medicinal mediante la aprobación del Real Decreto 903/2025. Este decreto define las condiciones bajo las cuales los medicamentos a base de cannabis pueden ser prescritos y dispensados en los hospitales públicos.

La mayoría de las personas reconocen la marihuana por sus dos sustancias principales: el THC, responsable de la psicoactividad, y el CBD, valorado por sus efectos terapéuticos. Sin embargo, investigaciones recientes han identificado aproximadamente 600 compuestos químicos diferentes en el cannabis, y los científicos están prestando cada vez más atención a algunos de los ingredientes menos conocidos.